martes, 19 de febrero de 2013

LA (DES)HONESTIDAD QUE TODOS VAMOS CONSTRUYENDO


LA (DES)HONESTIDAD QUE TODOS VAMOS CONSTRUYENDO
Por Juan Camilo Cárdenas.
Comencemos por lo primero. No sabemos un pito sobre la conducta humana alrededor de la honestidad. Estamos apenas comenzando a levantar las primeras capas de uno de los fenómenos más complejos y antiguos de la mente humana. Y lo segundo. Todos hemos cometido actos de deshonestidad y por eso caer en esos maniqueísmos de separarnos de los deshonestos no va a ayudar mucho a resolver los costos tan absurdos que la deshonestidad trae para la sociedad. Algunos han cometido actos más graves que otros, claro, pero podemos ponernos de acuerdo en aceptarlo como parte de nuestra naturaleza humana, y más bien entender el problema con un poco más ciencia y un poco menos de moralismos, para ver si en el contrato social y su ejecución llevamos la honestidad a su merecido lugar y la convertimos en un bien público que todos aprovechamos.
Parte del problema es lo paradójico que puede ser un acto deshonesto. ¿Porqué Lance Armstrong decidió confesar sus andanzas por el doping después de tantos años de negarlo, de llegar al pico de la fama y la admiración por su extrema filantropía y después de haber perdido mucho de su prestigio, premios y patrocinios? Muchas especulaciones se han oído y tal vez no sabremos las motivaciones exactas. De hecho las dudas continúan.
¿Porqué algunos miembros de la fuerza pública podrían llegar a los horrores del engaño en los falsos positivos para buscar un permiso para ir a visitar a sus familias? Probablemente no comprenderemos estas paradojas por un tiempo. Ni hablemos del caso ya imposible de digerir en que testimonios falsos solo han acabado con la posibilidad de saber la verdad en el caso Colmenares. Cada vez más lejana la posibilidad de la verdad. Estamos esperando los resultados de las investigaciones sobre el caso de Interbolsa, aunque ya comienzan a aparecer pistas.
Regresemos a un momento que todos recordamos, el 11 de septiembre del 2011. David Callahan en su libro “The Cheating Culture” describe con gran detalle como inmediatamente después de la catástrofe la conexión con el sistema de cajeros electrónicos del Municipal Credit Union of New York City – un fondo de ahorros de unos 300,000 miembros  y cerca de $1 billón de dólares en capital, se había perdido y quienes usaban sus tarjetas débito se dieron cuenta que después de hacer un retiro su saldo no se veía afectado. Después de reparado el daño y de buscar a sus propios miembros para devolver el dinero, varios meses después aún $15 millones de dólares seguían perdidos. Cerca de 4 mil miembros retiraron mucho más que su saldo disponible llegando en muchos casos a retirar hasta $10 mil dólares más de su disponibilidad.
Mientras tanto, y en esa mismísima ciudad, un ex profesor venía operando una pequeña microempresa para repartir bagels que dejaba en canastas en las empresas para que los compradores dejaran $1 dólar en la canasta cada vez que tomaban una unidad. Era un sistema de honor en el que él simplemente al final del día pasaba por el lugar y recogía los sobrantes y el dinero que le habían dejado.  No tenía costos de nómina de vendedores porque no los había. Solo tenía los costos de las pérdidas por los clientes que decidían comerse la bagel y no dejar un peso. Steve Levitt, autor de Freakonomics, ha estudiado en detalle este caso tan interesante. El 11 de septiembre tuvo un impacto en el negocio de este profesor jubilado. Las pérdidas cayeron de un 13% a un 11% y permanecieron en ese menor nivel desde ese momento. ¿Cómo es posible que en la misma ciudad y bajo las mismas circunstancias –semejante experimento natural!, se disparen procesos simultáneos de mayor honestidad y mayor deshonestidad en sus ciudadanos comunes y corrientes?
Apenas estamos comenzando a entender el comportamiento honesto y deshonesto. Hay un boom de estudios más sistemáticos sobre el tema que vienen surgiendo desde los filósofos morales, sicólogos sociales y experimentales, biólogos, antropólogos y experimentalistas en general para tratar de comprender la naturaleza humana cuando se enfrenta a la posibilidad de un acto deshonesto con grandes ganancias y la posibilidad de salirse con la suya sin llegar a ser detectado.
Una parte de esta literatura y experimentos fue compilada por Dan Ariely  en su reciente libro sobre “La (honesta) verdad acerca de la deshonestidad”. Ariely trata de sintetizar el argumento en un modelo un tanto simplista pero provocador sobre el comportamiento deshonesto. Primero, más que señalar a personas deshonestas y honestas, él se concentra en los actos, en líneas similares a las de Phil Zimbardo quien planteó un poderoso argumento para explicar por qué personas esencialmente sanas pueden -por el contexto de reglas y condiciones del ambiente- llegar a comportamientos atroces. El modelo que Ariely propone es que todos los humanos tenemos una brújula moral que permanentemente estamos administrando para buscar por un lado esos pequeños o grandes beneficios de la deshonestidad sin que seamos descubiertos –desde echar un piropo mentiroso o inventar una historia para quedar bien con otros o llegar tarde a una cita, hasta robos sistemáticos y cuantiosos; y por otro lado nuestra búsqueda por mantener una imagen positiva de nosotros mismos. Curiosamente, argumenta Ariely, prestamos mucha atención a los casos sonoros de grandes fraudes pero cotidianamente hay una multitud de pequeñas pérdidas por eso actos deshonestos que le cuestan enormemente a la sociedad, como es el caso de pequeños robos en las oficinas o almacenes de cadena, pequeñas trampas a las compañías de seguros, y miles más. Según el modelo de Ariely, una gran cantidad de individuos se atreven a pequeños actos deshonestos –unos pocos a los grandes fraudes, y en esos pequeños actos van buscando ese balance entre las ganancias de la deshonestidad sin llegar a deteriorar su imagen propia y auto estima de ser una persona honesta. Por eso, sugiere Ariely, debemos estar reiniciando nuestro sistema de esa brújula moral para mantener vigente y presente esa segunda fuerza, la de la imagen que tenemos de nosotros mismos.
En el ámbito académico éste seguirá siendo un tema de muchas aristas. Hace un tiempo aquí en La Silla Vacía les contamos con mi colega Oskar Nupia sobre un experimento de honestidad que hicimos con estudiantes. Uno de los estudios más completos que he encontrado es el de Davis, Drinan y Galland (Cheating in School) y allí el diagnóstico es preocupante.
Con mi colega Mariana Blanco de la Universidad del Rosario terminamos recientemente un experimento de honestidad bastante sencillo. Le dimos a cada uno de 100 participantes un dado de 6 caras y un tarro de plástico negro que tenía un orificio en el fondo.



Les pedimos que sacudieran el dado dentro del tarro, lo colocaran boca abajo con el dado al interior y observaran por el orificio el número que había resultado. Les pedimos que anotaran ese número y que recibirían $3,000 multiplicados por el número que había obtenido esa persona. Claramente solo esa persona sabría la verdad sobre el número que había obtenido. En una sociedad perfectamente honesta esperaríamos que cada cara del dado ocurriera unas 16 a 17 veces. En una sociedad perfectamente deshonesta observaríamos 100 personas reportando el número 6 echándose cada una al bolsillo $18,000 sin riesgo alguno de sanción legal o social por parte de los demás.
Los resultados nos muestran algo en las mismas líneas de muchos de estos estudios incluidos aquellos reportados por Ariely en su libro. Decimos mentiras, pero no tan grandes, y lo hacemos con cierta frecuencia. En este experimento (ver gráfica) muchas menos personas reportaron los números más bajos, y por otra parte más del 56% de los participantes reportaron el 5 y el 6.

Este resultado de este experimento tan sencillo se ha venido replicando en muchos estudios con variaciones que demuestran lo manipulable que es la brújula moral de los individuos. Por ejemplo, cuando se les permite que lancen el dado varias veces, y deban reportar solo el primero lanzamiento, los números son aún mayores. De la misma manera, pistas éticas pueden tener impactos interesantes. Ariely y sus colegas,  por ejemplo, le permitieron a grupos de estudiantes que se auto calificaran sus exámenes y obtener pagos monetarios por el número de respuestas correctas. La mitad de los estudiantes recibieron junto al examen una lista de las 10 canciones más populares en la radio. La otra mitad recibió una copia de los 10 mandamientos.  El segundo grupo obtuvo un menor rendimiento en el examen.
Como dije al comienzo, apenas comenzamos a escarbar en las primeras capas de la complejidad que trae el problema de la honestidad.
En una sociedad donde el premio al primero cada vez es más grande y único, donde el costo de no terminar la carrera o no llegar primero es cada vez peor, donde valoramos excesivamente los resultados relativos a los demás, las tentaciones a los actos deshonestos y la proliferación de actos deshonestos van jugando un papel cada vez más peligroso. Es probable que sea una de las consecuencias no intencionadas de la meritocracia y el mito de la movilidad social.


28 comentarios:

  1. Hasta ahora ningún estudiante de once ha publicado algún comentario. Qué pasa muchachos?

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  2. el docuemento es relativamente especifico y clarifica en cada punto lo que quiere llevar a cabo. me entere de cosas muy precisas que hasta el momento era ignorante de ellas.
    La honesnistad es un tema que va junto o de la mano con la pobreza Y rectifico no es una excusa para que el ciudadano sea deshonesto, solo que la persona pobre tiende a ser deshonesta por "necesidades" llamese de esta manera u "obligaciones". cada periodo la taza de deshonestidad aumenta en un grado algo sorprendente gracias al documento obtengo esta informacion, como comentario construvtivo puedo aportar que a el cuidadano le gusta todo de manera facil esto nos lleva a la simple conclusion que tal vez somos deshonestos por pereza y no ganarnos las cosas con esfuerzo.

    Wendy perez gaviria 11º2

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    1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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    2. Muy bien, Wendy, me gustó la madurez del comentario; sólo hay dos errores ortográficos, pero en general esta buena la reflexión.

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  3. la deshonestidad esta en todos tanto ricos como pobres. hay actos de deshonestidad unos mas graves que otros, pero hay que tener presente que con cada acto deshonesto que hagamos perjudicamos a una persona inocente y en veces resultamos perjudicándonos hasta nosotros mismos.
    los actos de deshonestidad son mas grandes cuando tienen que ver con dinero por que piensan en ellos mismo y mas de uno resulta afectado con eso...
    así que tenemos que ser cocientes con nuestros actos y tratar de controlar ese instinto de deshonestidad...

    jenny paola lozano a. 11-2

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    1. Jenny, es muy acertada la reflexión que hace. Es difícil plasmar las ideas y sentimientos en un escrito, pero lo hizo muy bien.

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  4. pues para mi hay personas muy ignorantes ya que hacen sentir mal a las personas y no se dan cuenta. la deshonestidad es una caso muy grave ya que ahí personas que hacen las cosas y acusan a alguien que es totalmente inocente pues igual aveces la pobreza o la necesidad no con lleva a la deshonestidad ya que no tenemos como sustentarnos y darle un ejemplo de comer a los hijos pero no nos damos cuenta el daño que estamos haciendo a la otras personas ya sea por robo, violencia muerte etc .



    Gina Marcela Camayo Pulido
    11°4

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    1. Gina valoro el esfuerzo que hizo, y se nota que los años de estudio la han ayudado a madurar, el comentario esta bien, falta aclarar un poco más las ideas, es cuestión de entrenamiento en la redacción. pero ánimo va por el camino correcto.

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  5. Cuando hablamos de honestidad y deshonestidad estamos hablando de la moral de la brújula de la moral. Cuando una persona es deshonesta la brújula de amoral está apuntando hacía su conveniencia casi siempre cuando una persona es deshonesta es por que esta necesitado... sin ser la mejor opción al parecer para las personas que lo hacen es la única, esto de la deshonestidad nunca se va a acabar el día que se acabe la deshonestidad se acaba la moral ya que eso hace parte de la moral de cada persona.



    Jeam pierre León Gómez 11°3

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    1. Es un juego de palabras, pero lastimosamente cuando desaparezca la deshonestidad su vaticinio no se cumplirá, pues la moral va más allá de cualquier acto por honesto o deshonesto que este sea. Espero le haya servido el ejercicio para darse cuenta que la redacción, no es tan fácil como pensamos.

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  6. la deshonestidad cada dia va avanzando mas pero si aun somos consientes la honestidad pocas personas las poseen pero lo que es un hecho real es que nuestro pais se ve mucha deshonestidad un ejemplo de esto es: la corrupcion los robos las mentiras pero ay que tenere en cuenta que la honestiadad pocas personas las poseen tranto en estratos sociales altos y bajos, para dar una solucion a esto es hablar con la v erad aser coherentes y eficacez con lo que decimos y actuamos.

    yeimy huertas 11-2

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    1. Muy bien me agrada cuando se arriesgan a publicar y a redactar defendiendo sus ideas.

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  7. La Deshonestidad, es un concepto que no tenemos muy claro. Simplemente la deshonestidad la tomamos,como,lo que hago es bueno o malo, te digo la verdad o te miento.Somos Deshonestos en la medida que hacemos las cosas, según nuestras conveniencias. Básicamente aquí se aplican las frases de: Maquiavelo "El fin justifica los medios", Thomas Hobbes "El hombre es lobo para el hombre" Somos seres egoístas Y por esto no nos importa hacer lo que sea, para obtener lo que queremos, sin importar pasar por encima de los demás.
    Jeniffer Jussey Argüello Medina 11°1

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    1. Me gusta la forma como redacta y aterriza sus ideas. La felicito. Siempre será una de las mejores.

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  8. neider guerrero puerto 11:03

    de acuerdo a la lectura todos en cualquier momento somos deshonestos por tan solo decir una mentira o hacer sentir mal a las otras personas con tal de obtener beneficios a nuestro favor

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    1. Me agrada que personas como usted escriban, son pocas palabras pero se inicia por algo, ánimo a pensar y a redactar más.

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  9. puesto que somos muy (des)honestos cuando no tenemos un concepto muy claro de lo que bamos a realizar y es un caso muy grave ya que personas que asen alguna maldad o algo asi , le echan la culpa al inocente y aparte de todo el (des)honesto queda libre por decirlo asi de pecados eso es algo injusto

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    1. Señor personero a luchar contra la (des)honestidad, espero sus mensajes sean más contundentes y proactivos.

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  10. Que interezante te tema,la honestidad es un valor humano de incalculables efectos en la vida social.Pero mi punto de vista son las buenas bases de formación por parte de nuestros Padres,seguiremos aplicando esos mismos principios.Pero la vida cotidiana donde el mejor consejo es "no se deje joder" y "al caído caerle".
    Y aunque no se puede generalizar, aún hay gente honesta que trabaja a diario para conseguir su sustento, los demás siguen los buenos consejos.

    Yerlis Posada 11°1

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  11. Mi opinión sobre esto es buena porque a veces refleja cuando somos deshonestos y no pensamos en lo que hacemos, esto se presenta a veces en nuestras vidas y viendo lo que hacemos no reflexionamos sobre eso. Bueno eso no quiere decir que las personas sean deshonestas porque lo obligan u otras cosas por el estilo y a veces las personas son o somos deshonestos por pereza que nos da a veces.
    Bueno y en nosotros la deshonestidad no la tenemos muy claro y hacemos las cosas según lo que nos venga bien a nosotros y no pensamos en el daño de los demás y no nos importa. Esto también tiene que ver con los consejos de nuestros padres u maestros. y estaba interesante el tema para saber bien lo que hacemos y redacta lo que quiere llevar a cabo con lo que hacemos.
    SOFIA DIÀZ 11º1

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  12. q es muy importante este documento x q sabemos como somos deshonesto y como nos hacemos daños a nosotros mismos, como mueren personas atravez de la deshonestidad y tambien somos deshonesto para hacer sentir mal a una persona o quedar bn delante de ella

    lorena gomez 11°2

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  13. según el texto, la deshonestidad es algo que va en contra de las reglas morales(lo que esta bien o esta mal), y mas que todo tiene que ver con las mentiras, las trampas y el robo.por consiguiente estas deshonestidades son las comunes en la conducta humana, bien sea por premios o por un beneficio, la mayoría de las personas hacen actos deshonestos, bien sea para bien o para mal, los cuales se hacen o se repiten frecuentemente.
    pero si se hiciera un experimento donde no hubiera premio y se dijera que es para saber un porcentaje, se vería que el porcentaje es un poco mejor o muy bueno. por eso, porque las personas buscan un beneficio o un premio(perdonen la redundancia). la deshonestidad afecta tanto a las pequeñas o grandes empresas, en la economía, ya que les quita ganancias y les deja muchas perdidas.
    muchas veces las personas lo hacen por seguir o imitar a alguien "si el lo hiso yo también puedo o lo puedo hacer". muchas veces asociamos la deshonestidad a las personas de bajos recursos que "porque lo necesitan" y muchas beses son las personas mas honesta y a beses mas que los "ricos", como se vio en los ejemplos anteriores la mayoría son de personas adineradas o con mucha fama. Todo tiene que ver con la moral y costumbres de la persona.

    Alejandro Salazar Barrero
    11*4

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  14. my opinion frente al ensayo es que son cosas que pasan en la vida real según el texto, la deshonestidad es algo que va en contra de las reglas morales(lo que esta bien o esta mal), y mas que todo se ven las mentiras y el robo.
    ando las personas cometen errores como la deshonestidad que son caso donde la persona piensa por si mismo y no le importan los de mas don de despues vienen las consecuensias y no las asectan como por ejemplo "si el lo hiso yo también puedo o lo puedo hacer" no dan ejemplos de bien, las personas solo le echan la culpa alas personas de vajos recursos y muchas veses son las personas mas honestas. por lo cual los ricos le echan la culpa alos pobres.

    jhonatan alcaraz rivera 11-3

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  15. La honestidad es un acuerdo, un pacto con nuestro entorno, por lo tanto no creo que resista demasiadas precisiones absolutas, muchos grupos sociales practican actos que para nuestra sociedad serían inaceptables, como esta comprendida dentro del paquete de virtudes del ser humano pues las religiones le metieron muela con desastrosas consecuencias. Los judíos cristianos le dieron ponderación absoluta a códigos donde impera "lo que no se debe hacer" pero sin ningún apetito pedagógico para decir "como si se hacen", con un reduccionismo pernicioso en unos mandatos que estaban orientados hacia la protección de bienes materiales. Se apoyaron en fábulas muchas de ellas absolutamente incomprensibles y redujeron la conducta humana a un libro lleno de aforismos que cada quien interpreta a su antojo. La entrada Juan Camilo me pareció suprema mente interesante y buena, que plantea un tema como para montar todo un portal dedicado a su discusión.

    SARAY BUENO HERRERA 11°1

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  16. La honestidad es una cualidad de calidad humana que consiste en comportarse y expresarse con coherencia y sinceridad (decir la verdad), de acuerdo con los valores de verdad y justicia. Es deciir que es hablar con la verdad y ser sincero ante los actos de la vida humana.

    ahora piensa... qe es deshonestidad.... FÁCIL!!.... es toodoo lo contrario a la honestidad digamos qe es un antivalor.

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  17. El tema de la deshonestidad me causa gran indignación, ya que es un problema que yace en todo el mundo. Me impresiona que hayan personas egoístas a las que no les importa a quienes pisotean para sentirse plenas, abuzando del poder y confianza que se les brinda. La deshonestidad no es algo nuevo, es algo que remota desde la antigüedad.

    Hay veces en que se necesita de una mentira para salir de algún problema no conveniente, pero tampoco hay que exceder los limites. La honestidad es la mejor política, suena como la mas fácil del mundo, pero ser realmente honesto contigo mismo y con otras personas puede ser un gran reto.

    Juan Zapata. 11º4

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